Mi primera clase
El miércoles 25 de septiembre volví al Centro Educativo Campestre Aprendamos jugando para mi primera clase con los chicos.
Aún no tenía elaborada por completo la secuencia didáctica, pero con la contextualización que realicé en la visita pasada (si quieres leer esta experiencia puedes hacer click aquí) tenía claros los puntos básicos y ya había diseñado una estrategia de trabajo para la lectura, su apropiación y la escritura creativa.
Llegué a la hora del descanso y los chicos fueron muy amables, desayuné con muchos de ellos sentados en una mesa cercana a la cancha desde donde podía ver la mayoría de niños, unos jugaban fútbol, los otros trompo, las niñas jugaban en el patio de juegos y otras jugaban escondite.
De nuevo, Matías estuvo con nosotros durante casi todo el momento del descanso, mientras conversabamos él se sentó a mi lado y no se movió mucho, estuvo atento a la conversación mientras los otros niños me contaban cosas sobre las clases, las maestras, el colegio e incluso su familia.
Me llamó mucho la atención que estos niños sean tan abiertos con personas nuevas frente a temas tan sensibles como situaciones familiares y tensiones académicas que existen dentro del Centro educativo. Sin embargo me sentí contenta de que ellos hayan establecido una conexión conmigo porque fue totalmente reciproca.
El timbre sonó y era hora de entrar a clase con el grado quinto, los nervios llegaron rápidamente pero los niños se ofrecieron a llevarme al salón y al no ver a la maestra Rosita, decidí ir con ellos.
El salón del grado quinto está ubicado en el segundo piso del bloque mas nuevo de la Institución. Al llegar, noté que el salón estaba bastante desordenado, los chicos se acomodaron en sus sillas y mi maestra cooperadora, Rosita, llegó al salón, hizo una corta introducción y me dejó con el grupo y mientras tanto ella se quedó en el corredor afuera del salón.
Primero, les pedí a los estudiantes que recogiéramos la basura del salón porque sentía que no era un ambiente cómodo para dar y recibir una clase. Después de hacerlo, comencé la clase entonces con un momento para presentarme y escucharlos a ellos, sus preguntas y dudas sobre mi.
Posteriormente realizamos la lectura de un libro - álbum llamado la otra orilla (para ver la página oficial de la editorial y el libro puedes hacer click aquí) y conversamos sobre lo que pensaban del texto.
En esta reflexión surgieron temas muy interesantes como la discriminación, las diferencias entre las personas, el juzgar sin tener argumentos... uno de ellos, Betancur dijo: "Profe es como nosotros que vivimos peleando con los de cuarto y ni los conocemos bien, ni sabemos que pasa en su salón ni nada y así y todo peleamos". Me pareció pertinente partir de esa intervención para hablar un poco con ellos sobre la rivalidad que se presenta entre ambos grados.
Al terminar la discusión y con el compromiso de que todos íbamos a intentar unirnos mas con los demás grados del centro educativo me dispuse a explicarles la estrategia de trabajo:
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La estrategia se divide en 4 momentos básicos:
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Lectura.
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Actividad o taller referente a la lectura.
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Escritura creativa.
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Co – evaluación de la actividad.
Me detuve en la escritura creativa para contarles sobre los personajes que íbamos a escribir y mostrárselos, Celeste, Jacobo y su mascota Pintomate son los protagonistas de las historias que vamos a escribir a partir de las lecturas y las actividades realizadas.
Durante toda la clase, los chicos estuvieron muy receptivos, haciendo preguntas sobre los personajes y sus características. Al final, les pedí a cada uno que escribiera en una hoja su biografía como si fuese un escritor famoso y los datos que quisiera que fueran reconocidos por los demás. Para finalizar la clase evaluamos la primera clase y los vi realmente dispuestos para el trabajo y emocionados con la propuesta.
Luego, tuve la oportunidad de estar con el grado cuarto, la primera parte fue un poco similar a lo sucedido con quinto, la intriducción de Rosita y el momento de las preguntas por parte de ellos (aunque esta vez me pareció que los chicos de cuarto grado son mucho mas curiosos que los de quinto).
Con ellos tuve la oportunidad de leer Paca al revés, este libro les pareció muy curioso, sobre todo porque en algunas ocasiones utiliza palabras asquerosas y pude notar que eso les parece chistoso.
Después de hacer un recuento del libro, les expliqué el método de trabajo que había pensado para este semestre y me sorprendió mucho su entusiasmo por la propuesta.
Ademas de explicarles la dinámica de los cuatro puntos, también les conté (igual que lo hice con quinto) que cada uno de ellos tendría una tabla para el control de la lectura en cada clase y por fuera de ella, esta hoja de papel estaría dividida en casillas en las que ellos pegarían un sticker con la portada del libro que leímos en clase y de los libros que leyeran por fuera de clase durante el tiempo que yo estuviera en la Institución, eso si, sin trampa.
Muestra de tabla de seguimiento de lectura
Stickers de los dos primeros libros
Noté mucho mas entusiasmo con los chicos de cuarto, sin decir que los de quinto estaban en desacuerdo, pero se notaba la diferencia en la recepción de la propuesta por ambos grados. Al final, también les pedí que escribieran su biografía con las mismas condiciones que les había pedido al grado quinto.
Al evaluar esta primera clase, los estudiantes de cuarto encontraron que debían tener un mejor comportamiento para el desarrollo de las actividades y me trasmitieron lo felices que estaban por poder estar en contacto con la literatura.
La jornada terminó y salí de la institución llena de preguntas ¿Cómo estructurar la secuencia para lograr realmente fortalecer los procesos de forma integral? ¿como establecer la relación entre los tres puntos de actividades para la clase? ¿por qué hay mas curiosidad y apego en los niños de cuarto que en los de quinto?
Esta primera visita me trajo muchas alegrías por ver la respuesta de los chicos, pero me dejó también llena de preguntas.




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